Las plantas forman parte de nuestras casas, terrazas y jardines, pero algunas especies ornamentales pueden resultar tóxicas para perros y gatos.

Y no todas entrañan el mismo riesgo.

Algunas producen únicamente irritación de la boca o molestias digestivas. Otras, en cambio, pueden provocar insuficiencia renal, daño hepático, alteraciones cardíacas, convulsiones e incluso la muerte.

Además, perros y gatos no siempre reaccionan igual frente a una misma planta. El ejemplo más importante son los lirios verdaderos, extremadamente peligrosos para los gatos.

Por eso hemos preparado esta guía con algunas de las plantas que consideramos especialmente importantes por su frecuencia en nuestros hogares o por la gravedad de la intoxicación que pueden producir.

IMPORTANTE: esta lista no incluye todas las plantas tóxicas existentes. Si vuestro perro o gato ha mordido una planta que no podéis identificar, haced una fotografía y consultad con vuestro veterinario.

🌺 Lirios verdaderos: una urgencia especialmente grave en gatos

Lilium spp. y Hemerocallis spp.

Cuando hablamos de toxicidad por lirios es fundamental distinguir los lirios verdaderos de otras plantas que también reciben popularmente el nombre de “lirio”.

Los géneros Lilium y Hemerocallis son especialmente peligrosos para los gatos.

La exposición puede producir una lesión renal aguda potencialmente mortal.

Y no hace falta que el gato se coma una planta entera. Puede existir riesgo después de mordisquear hojas o flores e incluso tras el contacto con el polen.

Un gato puede mancharse el pelo con polen y posteriormente ingerirlo al acicalarse.

Los primeros signos pueden incluir:

  • vómitos,
  • hipersalivación,
  • inapetencia,
  • apatía.

Posteriormente puede aparecer la lesión renal.

Si un gato ha mordido o ha tenido contacto con un lirio verdadero, no debemos esperar a que aparezcan síntomas.

Es una urgencia veterinaria.

Cuanto antes se instaure el tratamiento, mayores serán las posibilidades de evitar una lesión renal grave.

🌴 Cica o palma de sagú

Cycas revoluta

Es una planta ornamental que podemos encontrar tanto en jardines como en macetas y es una de las intoxicaciones vegetales que más nos preocupan, especialmente en perros.

Toda la planta es tóxica, pero las semillas contienen concentraciones especialmente elevadas de toxinas.

Puede producir:

  • vómitos y diarrea,
  • apatía,
  • alteraciones neurológicas,
  • alteraciones de la coagulación,
  • daño hepático grave,
  • insuficiencia hepática.

Los perros son particularmente sensibles a la intoxicación por cícadas.

No debemos confundir la cica con la areca (Dypsis lutescens), una palmera ornamental considerada no tóxica para perros y gatos.

🌿 Adelfa

Nerium oleander

Muy frecuente en jardines, urbanizaciones, carreteras y zonas verdes de España.

La adelfa contiene glucósidos cardíacos y todas sus partes deben considerarse tóxicas.

Su ingestión puede provocar:

  • salivación,
  • vómitos o diarrea,
  • dolor abdominal,
  • debilidad,
  • alteraciones del ritmo cardíaco,
  • alteraciones cardiovasculares graves.

Las intoxicaciones importantes pueden llegar a ser mortales.

Por tanto, si sospechamos que un perro o un gato ha ingerido adelfa, debemos consultar inmediatamente con un veterinario.

🌸 Azaleas y rododendros

Rhododendron spp.

Las azaleas y rododendros contienen grayanotoxinas.

Toda la planta puede resultar tóxica, incluyendo hojas, flores, polen y néctar.

Los síntomas pueden aparecer pocas horas después de la ingestión:

  • hipersalivación,
  • vómitos,
  • diarrea,
  • debilidad,
  • alteraciones cardiovasculares,
  • dificultad respiratoria,
  • signos neurológicos.

En intoxicaciones graves pueden producirse convulsiones, coma y muerte.

🌱 Potos

Epipremnum aureum

Probablemente una de las plantas de interior más habituales.

El potos contiene cristales insolubles de oxalato cálcico.

Cuando el animal mastica la planta, estos pequeños cristales producen una intensa irritación de los tejidos con los que entran en contacto.

Podemos observar:

  • dolor y ardor en la boca,
  • hipersalivación,
  • irritación de labios y lengua,
  • vómitos,
  • dificultad para tragar.

Aunque resulta muy desagradable para el animal, su mecanismo de toxicidad no es comparable al de los lirios en gatos, la cica o la adelfa.

En la mayoría de las exposiciones el pronóstico es bueno, aunque debe valorarse al animal si presenta síntomas importantes, especialmente inflamación intensa o dificultad respiratoria.

🌿 Dieffenbachia

Dieffenbachia spp.

Su mecanismo es parecido al del potos.

Contiene cristales insolubles de oxalato cálcico que producen irritación inmediata al masticar las hojas o los tallos.

Los síntomas más frecuentes son:

  • dolor intenso en la boca,
  • inflamación de labios y lengua,
  • hipersalivación,
  • vómitos,
  • dificultad para tragar.

La propia sensación dolorosa suele hacer que el animal deje rápidamente de masticarla.

Los cuadros graves son poco frecuentes, pero una inflamación importante de la boca o la faringe requiere atención veterinaria.

🌺 Ciclamen

Cyclamen spp.

El ciclamen contiene saponinas triterpénicas.

La mayor concentración se encuentra en la parte subterránea de la planta, especialmente en el tubérculo.

La ingestión puede provocar:

  • hipersalivación,
  • vómitos,
  • diarrea,
  • inapetencia.

Cuando se ingieren cantidades importantes, particularmente del tubérculo, pueden aparecer alteraciones más graves como trastornos del ritmo cardíaco, convulsiones y alteraciones neurológicas.

La lista es mucho más extensa. Entre las plantas que también pueden causar intoxicaciones en perros o gatos encontramos:

Ricino (Ricinus communis). Sus semillas contienen ricina y pueden provocar una intoxicación muy grave.

Tejo (Taxus spp.). Puede producir alteraciones neurológicas y cardiovasculares graves y la intoxicación puede ser mortal.

Kalanchoe (Kalanchoe spp.). Puede causar alteraciones gastrointestinales y, dependiendo de la especie y cantidad ingerida, alteraciones cardíacas.

Tulipanes (Tulipa spp.). Los principios tóxicos están especialmente concentrados en los bulbos y pueden producir hipersalivación, vómitos y diarrea.

Narcisos (Narcissus spp.). También presentan una mayor concentración de toxinas en el bulbo y pueden producir cuadros digestivos y, en intoxicaciones importantes, alteraciones más graves.

Hiedra común (Hedera helix). Puede provocar hipersalivación, vómitos, dolor abdominal y diarrea.

Amarilis (Amaryllis spp.). Puede producir vómitos, hipersalivación, dolor abdominal, diarrea, inapetencia y temblores.

La flor de Pascua (Euphorbia pulcherrima) tiene muy mala fama, pero su peligrosidad suele exagerarse.

Su savia puede producir irritación de la boca, piel y ojos y, si se ingiere, pueden aparecer hipersalivación, vómitos o molestias digestivas.

Conviene mantenerla fuera del alcance de los animales, pero no se encuentra entre las plantas de mayor peligrosidad de esta lista.

Este punto es especialmente importante.

El nombre popular de una planta puede resultar engañoso.

El lirio verdadero (Lilium spp.) y los lirios de día (Hemerocallis spp.) pueden provocar una insuficiencia renal aguda potencialmente mortal en gatos.

En cambio, el denominado lirio de la paz (Spathiphyllum spp.) pertenece a otro grupo botánico y contiene cristales insolubles de oxalato cálcico. Produce principalmente irritación intensa de la boca, hipersalivación y dificultad para tragar.

Por eso, ante una posible intoxicación, intentaremos conocer siempre el nombre científico de la planta.

Lo primero es intentar identificarla.

Podemos:

  • hacer fotografías de la planta completa, hojas y flores;
  • conservar una hoja o una muestra;
  • guardar la etiqueta de la maceta si todavía la tenemos;
  • intentar averiguar su nombre científico.

Tratamiento de las intoxicaciones por plantas

El tratamiento dependerá de la planta ingerida, la cantidad, la especie animal y el tiempo transcurrido desde la ingestión. No existe un tratamiento único para todas las intoxicaciones vegetales.

Cuando la ingestión es reciente, el veterinario puede valorar medidas de descontaminación digestiva, como la inducción del vómito en aquellos casos en los que esté indicada y sea segura, y la administración de carbón activado para determinadas toxinas.

A partir de ahí, el tratamiento puede incluir:

  • Fluidoterapia intravenosa para mantener la hidratación y favorecer la función renal.
  • Antieméticos y protectores gastrointestinales cuando existen vómitos o irritación digestiva.
  • Control de electrolitos, función renal y hepática, según la planta implicada.
  • Monitorización cardíaca en intoxicaciones por plantas como la adelfa.
  • Tratamiento de temblores, convulsiones u otras alteraciones neurológicas si aparecen.
  • Hospitalización y tratamiento intensivo en las intoxicaciones graves.

Algunas plantas requieren una actuación especialmente rápida. Por ejemplo, ante la ingestión de lirios verdaderos por un gato, el tratamiento precoz y la fluidoterapia intravenosa pueden ser determinantes para intentar prevenir o limitar la lesión renal. En la intoxicación por cica, será especialmente importante vigilar y tratar el posible daño hepático.

No debemos provocar el vómito ni administrar leche, aceite, sal, carbón activado u otros productos en casa sin indicación veterinaria.

Debemos contactar con un veterinario si desconocemos qué planta ha ingerido, sabemos que se trata de una especie tóxica o el animal presenta:

  • vómitos repetidos,
  • hipersalivación intensa,
  • debilidad o apatía,
  • temblores o convulsiones,
  • dificultad para respirar o tragar,
  • alteraciones del ritmo cardíaco,
  • cualquier otro síntoma preocupante.

Y existen plantas ante las que no debemos esperar a que aparezcan síntomas.

Entre ellas destacamos especialmente:

Lirios verdaderos en gatos, cicas, adelfas, tejo y ricino.

Antes de introducir una planta nueva en una casa donde viven perros o gatos, merece la pena comprobar su nombre científico y su posible toxicidad.

Esto es especialmente importante en los gatos, que pueden alcanzar lugares elevados y mordisquear hojas que aparentemente hemos colocado fuera de su alcance.

También debemos prestar atención a los ramos de flores que llegan a casa. Un ramo que contiene lirios verdaderos puede representar un riesgo importante para un gato aunque este nunca haya mostrado especial interés por las plantas.

Si queremos llenar nuestra casa de plantas sin renunciar a la seguridad de nuestros animales, existen muchas alternativas.

👉 Podéis consultar también nuestra entrada: “Plantas que SÍ pueden comer los gatos (y los perros)”, donde hablamos de plantas no tóxicas y opciones más adecuadas para hogares con animales.

Que una planta sea tóxica no significa necesariamente que vaya a producir una intoxicación mortal, y el riesgo depende de la especie vegetal, la especie animal, la parte de la planta ingerida y la cantidad.

Pero hay algunas asociaciones que merece la pena recordar:

Gato + lirio verdadero = urgencia veterinaria.

Perro + cica = urgencia veterinaria.

Ingestión de adelfa = urgencia veterinaria.

Y ante cualquier planta desconocida, lo mejor es identificarla y consultar antes de esperar a que aparezcan síntomas.


Bibliografía y fuentes consultadas

  • Merck Veterinary Manual. Houseplants and Ornamentals Toxic to Animals.
  • Merck Veterinary Manual. Plants Poisonous to Animals.
  • ASPCA Animal Poison Control Center. Toxic and Non-Toxic Plants Database.

Lina Sáez de Antoni y José Enrique Zaldívar Laguía
Clínica Veterinaria Colores
Paseo de Santa María de la Cabeza, 68A
Madrid

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