A veces puede resultar que necesitamos realizar una RCP (Reanimación Cardio Respiratoria) en un perro o en un gato, porque no nos da tiempo a llegar a una clínica veterinaria, bien porque esté muy lejos de donde nos encontramos o porque el animal ha entrado en parada cardio respiratoria (PCR) y hay que actuar lo más rápido posible. Si más de una persona está disponible, coloca al perro en el automóvil y realiza RCP, mientras alguien conduce al hospital veterinario de urgencias más cercano.

Una de las habilidades más importantes que puedes aprender es saber cómo realizar la reanimación cardiopulmonar básica en tu animal de compañía. Nadie espera encontrar a su perro inconsciente y que necesite atención médica urgente — pero si sucede lo impensable, saber realizar correctamente una RCP puede salvarle la vida.

Nuevas Directrices de RCP Para Perros, Establecidas en el 2012

En 2012, la revista Journal of Veterinary Emergency and Critical Care publicó las nuevas directrices acerca de cómo realizar RCP en los perros. Estas fueron motivadas por una desalentadora tasa de supervivencia, menor al 6 % en perros y gatos, que visitan hospitales para animales por paro cardiorrespiratorio.

La iniciativa de la Campaña de Reevaluación de la Resucitación Veterinaria fue creada para establecer una mejor manera de tratar los paros cardiorrespiratorios en perros y gatos, incluyendo mejores directrices para realizar RCP.

Los pasos siguientes son un resumen de las directrices, creados por la iniciativa del Copresidente Daniel J. Fletcher, y profesor asociado de urgencias y cuidados críticos en la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell.

Como indicó Fletcher, el RCP “es solo un medio para mantener un poco de oxígeno y la circulación hacia los tejidos, mientras transportas al animal con un veterinario para obtener atención”.


Diagnosticar una PCR (Parada Cardiorespiratoria)

Antes de realizar RCP necesitas evaluar la condición de tu mascota para saber si lo necesita. En primer lugar debes comprobar si tu perro respira. Coloca tu mano o mejilla, cerca de su nariz y siente el aire. De igual forma, debes fijarte si su pecho sube y baja.

Lo primero es visualizar la vía aérea y comprobar que no hay ninguna obstrucción. Si tu perro no respira, verifica si un objeto bloquea sus vías respiratorias. Abre el hocico, tira de su lengua hacia ti y retira cualquier objeto o líquido que se encuentre en su boca o garganta.

También debes revisar su pulso.

No se suele recomendar el uso de la palpación del pulso como método diagnóstico de PCR, ya que es poco fiable. Pero si no lo encontramos, iniciar inmediatamente la recuperación.

Para encontrar el pulso lo más fácil es sentir su arteria femoral, esta se encuentra en la parte interna del muslo. Presiona tus dedos suavemente en el área justo debajo de las articulaciones de la parte interior de la pata trasera donde se une con el cuerpo. También, puedes sentir su pulso justo encima de la almohadilla grande del centro de la garra delantera de tu perro o directamente en la parte superior de su corazón.

Si tu perro no tiene pulso, realiza RCP. Si tu perro tiene pulso pero no respira, puedes saltarte el paso de las compresiones en el pecho y realizar la respiración artificial boca a hocico.

Os daremos unos consejos prácticos de cómo realizar la recuperación mediante compresiones torácicas , que será diferente dependiendo del tipo de tórax que presente nuestro animal de compañía.


Compresiones torácicas

Deben iniciarse lo antes posible tras el diagnóstico de PCR.

Posición del paciente y colocación de las manos de la persona que va a realizar la compresión

Se recomienda que las compresiones torácicas se realicen, siempre que sea posible, en decúbito lateral tanto en perros como en gatos, dado que se genera mayor presión ventricular y flujo aórtico, así como una mayor tasa de recuperación.

Se pueden realizar tanto en el lado derecho como en el izquierdo, sin embargo, al haber tantas variaciones de conformación torácica en perros y gatos, la forma de realizar estas compresiones varía según sea el tórax de los animales.

Teorías que explican el mecanismo por el cual la compresión torácica externa es capaz de generar flujo sanguíneo durante la RCP.

  • Teoría de la bomba cardíaca. La generación de flujo sanguíneo se debe a la compresión directa de los ventrículos, ya sea entre el esternón y la columna (pacientes en decúbito dorsal) o entre las costillas (pacientes en decúbito lateral),
  • Teoría de la bomba torácica. El flujo sanguíneo se genera como consecuencia del aumento de presión intratorácica global que se produce en el tórax del paciente durante las compresiones. La aorta se comprime y la cava se colapsa, de manera que el flujo de sangre se dirige hacia el exterior del tórax. En la recuperación de la compresión el flujo sanguíneo va desde la periferia hacia el tórax.

Como poner las manos según el tipo de tórax

  • Perros de raza mediana, grande y gigante con tórax redondeados. El mecanismo de la bomba torácica será el predominante, por lo que habrá que colocar las manos sobre la parte más ancha del tórax, permitiendo así el incremento de la presión intratorácica.
  • Perros con tórax en quilla (estrecho o profundo) como los galgos. En este caso tendrá predominancia la teoría de la bomba cardíaca, por lo que se recomienda la realización de las compresiones torácicas externas con las manos directamente sobre el corazón.
  • Perros con tórax en forma de barril, como los bulldog inglés, se recomienda realizar las compresiones torácicas a nivel del esternón con el animal colocado en decúbito dorsal, dado que el mecanismo predominante sea el de la bomba cardíaca.
  • Gatos y perros pequeños, tienden a presentar mayor elasticidad de su pared torácica, de ahí que la generación de flujo sanguíneo se pueda explicar a través de la teoría de la bomba cardíaca. Se recomienda la realización de las compresiones torácicas colocando los dedos alrededor del esternón a nivel del corazón.

Técnica de compresión torácica

Comprime dos veces por segundo, o 100 a 120 compresiones por minuto. (Esto es similar al igualar el ritmo de la canción Stayin’ Alive).

Asimismo se aconseja que la profundidad de las compresiones alcance 1/3 a 1/2 del diámetro torácico.

Es conveniente dejar que se realice la recuperación completa del diámetro torácico entre compresiones, ya que diversos estudios han demostrado una reducción de la circulación coronaria y cerebral, cuando no se permite una recuperación elástica completa.

Continúa haciendo compresiones por intervalos de 2 minutos, para evitar el cansancio, si es posible cambia con otra persona en ese momento.


Ventilación

Durante una RCP es esencial el establecimiento de una vía aérea permeable y la instauración de ventilación, ya que la hipoxia reduce las probabilidades de recuperación.

Para lograr la ventilación boca-hocico, el reanimador debe sostener la boca del paciente firmemente cerrada (rodéala con tus manos para evitar que el aire se escape y, a ser poosible, extiende el cuello para que la punta de su nariz esté en línea recta con su columna vertebral) , colocando su boca sobre las narinas del paciente de forma tal que se cree un sello perfecto con el hocico, y después soplar en la nariz. A pesar de no existir estudios sobre esta técnica en pacientes no intubados, se sugiere mantener ratios compresión/ventilación (C:V) de al menos 30:2.

Para realizar este objetivo se debe realizar una serie de 30 compresiones torácicas a una frecuencia de 100-120/min, seguida de una interrupción breve a las compresiones, momento en el que rápidamente se insuflan 2 respiraciones, seguido todo ello de otra serie de 30 compresiones.


Ciclos de RCP

A pesar de que no existen estudios que evalúen las sincronía de los ciclos de RCP en paciente veterinarios, la evidencia existente en medicina humana sugiere que las compresiones torácicas deben ser realizadas en ciclos:

  • De 2 minutos ininterrumpidos (si hay varios reanimadores).
  • De 2 minutos con interrupciones breves cada 30 compresiones, para proporcionar 2 respiraciones rápidas utilizando la técnica boca-hocico (si solo hay un reanimador).

Tras cada ciclo de 2 minutos la persona que realiza las compresiones debe ser sustituida para minimizar los efectos de la fatiga muscular sobre la eficacia de las compresiones.


Compresiones abdominales intercaladas

Es deseable, si se dispone de gente para ayuda, la aplicación de compresiones abdominales intercaladas con las compresiones torácicas, de esta forma se aumenta el retorno venoso desde el abdomen y se mejora el gasto cardíaco.


One response to “Reanimación Cardio Pulmonar en el perro y el gato (RCP)

Te contestaremos lo más rápido que podamos, un saludo

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .