Clinica Veterinaria Colores

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Un cachorro en casa

Este artículo está escrito para todos aquellos que ya estáis iniciados en el apasionante mundo de tener un cachorro en casa y para los que vais a acceder por primera vez a esta inolvidable experiencia.

Son muchos los aspectos a tener en cuenta desde el momento en que atravesáis el umbral de la puerta de vuestra casa con un cachorro en brazos. Un nuevo mundo se abre para él y desde luego para vosotros. Desde ese momento seréis su núcleo familiar, su manada. Nos vamos a centrar casi exclusivamente en los aspectos higiénico/sanitarios es decir, en lo que deberéis hacer para que vuestro perro crezca sano y se reduzcan al mínimo posible las visitas al “temido” veterinario.

La edad ideal para su adquisición serán los 40-45 días de vida. Con ésta edad tendréis un cachorro capaz de beber y comer por sí solo. Su criador habrá procedido al destete y estará ingiriendo comida sólida. Es conveniente que mantengáis la misma alimentación que tomaba antes de cambiar de “madre”. Posteriormente vuestro veterinario será el que establezca si es la adecuada o la mejor para él. Para ello el criador,el vendedor  o la protectora, suelen daros con el cachorro una cantidad de pienso para unos cuantos días. No olvidéis anotar la marca. ¡Un cambio de dieta brusco puede ocasionar serios trastornos digestivos!. La visita al veterinario debe demorarse lo menos posible. ¡No esperéis al día que os anotaron para la vacunación!.

Os aconsejamos que dejéis pasar dos o tres días, que será el tiempo suficiente para ver como se comporta, como come y como hace sus necesidades fisiológicas. Apuntar todo lo que se os ocurra durante esos días y exponernos vuestras dudas en la primera visita. Cualquier síntoma de enfermedad como vómitos, diarrea, heces blandas, apatía, falta de apetito, tos, estornudos frecuentes, cojeras, picores, sacudida de oídos….os obligará a acudir a nosotros sin esperar ese tiempo de “cortesía”. Si hay diarreas o heces blandas -nada extraño- recoger un par de muestras de esas heces y llevarlas a la clínica. Allí estableceremos un programa anual que incluirá desparasitaciones, vacunaciones y nutrición. Al mismo tiempo realizaremos un exhaustivo examen de vuestro cachorro y os daremos los consejos y la información que sabemos necesitareis. Lo primero y principal es desparasitar. Los parásitos más frecuentes son los toxacara que se localizan en el aparato digestivo, y que son transmitidos por la madre durante la gestación y la lactación a sus crías.

ES IMPRESCINDIBLE ANTES DE INOCULAR UNA VACUNA HABER DESPARASITADO AL CACHORRO CON UN BUEN PRODUCTO Y EN LA DOSIS ADECUADA A SU PESO.

Nuestra experiencia nos dice que no vale cualquier producto aunque esté indicado para ello. Hay productos muy buenos y muy malos. Desparasitamos en la clínica y establecemos desde ese momento un programa de posteriores tratamientos. Además de los relativamente frecuentes toxascaris nos podemos encontrar con otros “bichitos” que quieren alimentarse a costa de vuestro perro, como son los trichuris, los anquilostomas, y las tenias. Un buen producto acabará con estos incómodos “amigos gorrones” de vuestro cachorro. Cuidado con ellos porque son capaces de producir cuadros de gastroenteritis muy serios.

Una masiva presencia de cualquiera de ellos puede matar a vuestro cachorro. No compréis nunca un perro delgado, con mucha barriga y un pelo feo, porque os dará problemas. Capítulo aparte merecen los cocidos y las giardias. Estos parásitos intestinales son cada día más frecuentes y no responden a los tratamientos convencionales. Queremos decir con esto que necesitan para su control medicamentos muy específicos que mal dosificados y administrados pueden provocar serias patologías oculares. Este último comentario no lo hacemos como crítica a ningún compañero sino como toque de atención a los que creyéndose capacitados para curar enfermedades no lo están.
Como parásito externo más frecuente nombrare a la pulga. Este “bicho” saltarín no sólo es capaz de alimentarse a ratos de la sangre de vuestro perro, es capaz de llenaros la casa con sus crías que a su vez en poco más de tres semanas se harán mayores y a su vez os regalarán otro montón de hijas saltarinas. Cuidado con ellas.

Tampoco queremos preocuparos demasiado, ya que afortunadamente contamos con excelentes productos para erradicarlas. Una vez controlado el tema de los parásitos internos y externos iniciaremos el programa vacunal.

Programa vacunal

Son varias las enfermedades a prevenir: Moquillo, Hepatitis, Leptospirosis, Parvovirosis, Tos de las Perreras, Bordetella y Rabia. No somos partidarios de poner ninguna vacuna antes de que el cachorro cumpla los 50 días de vida. Debéis saber que una madre bien cuidada, desparasitada y revacunada habrá suministrado a su camada la cantidad suficiente de defensas (anticuerpos) para que se defiendan de manera natural contra un sin fin de virus y bacterias hasta aproximadamente la edad indicada anteriormente. Poner una vacuna antes de esta fecha supondrá dejar a vuestro cachorro sin protección. Su organismo utilizará esas defensas naturales en neutralizar el virus que de forma artificial (vacuna) entró en su organismo. Quede claro que nos referimos a cachorros hijos de madres de criadores responsables, es decir de aquellos que hacen de la cría un arte.

El programa vacunal se inicia por tanto a los 50 días de vida con una vacuna llamada trivalente que previene contra el Moquillo, Hepatitis, Leptospirosis y Tos de Perreras. Esta vacuna la repetiremos después, cuando vuestro cachorro haya cumplido los tres meses. A los 15 días de esta primera vacuna pondremos la Parvovirosis que repetiremos un mes después. En resumen, habremos puesto dos vacunas trivalentes y dos de Parvovirusen un plazo de 45 días, dejando un intervalo entre dosis de 15 días. Este es un programa vacunal estándar que admite modificaciones en función de la época del año, vacunas anteriormente aplicadas…Existen vacunas heptavalentes (Moquillo, Hepatitis, Leptospirosis, Parvovirosis, Parainfluenza y Adenovirus I y II) que en determinadas situaciones nos permitiran reducir los tiempos del programa vacunal. La vacuna del Herpesvirus canino (Eurican Herpes.Lab.Merial) queda reservada para las hembras gestantes o que van a gestar. La vacuna contra la Bordetella bronchiseptica, se pondrá cuando dejéis a vuestro perro en una residencia o de forma habitual, pasa el día con muchos perros. La vacuna de la Leishmania, se puede poner a partir de los 6 meses de edad, se utilizan 3 dosis con 21 días de separación entre ellas.

Vuestro veterinario os informará de cuando es adecuado ponerlas y de las ventajas de hacerlo. Os nombraré otra vacuna que une los virus del Moquillo y del Parvo, que esla Puppy D-P (Lab.Intervet) y que se podría aplicar con 40 días de vida. Es muy usada en criaderos y tiendas de animales en donde quizás una vacunación más prematura pueda ser interesante.

Aún así no es raro encontrarnos cachorros HIPERVACUNADOS: Es un error frecuente pensar que cuantas más vacunas tenga el cachorro menos posibilidades tendrá de enfermar. Esto no es cierto. Las vacunas están fabricadas con virus vivos atenuados (incapaces de provocar la enfermedad, pero capaces de generar las defensas contra la enfermedad que en su estado natural estos virus provocan). La entrada de estos virus vacunales inducirá primero una bajada de defensas en el cachorro (inmunosupresión) y a continuación la aparición de anticuerpos contra estos virus de la vacuna. Una vez generados, si el virus natural entra en el perro, estos anticuerpos se encargarán de neutralizarlo.

Podemos por tanto asegurar que :
LAS VACUNAS SOLO PREVIENEN ENFERMEDADES SI SON OPORTUNAMENTE SUMINISTRADAS EN EL MOMENTO ÓPTIMO Y EN LAS FRECUENCIAS ADECUADAS.
Con tres meses y medio de vida vuestro cachorro debe terminar su programa vacunal. Mención aparte merece la vacuna de Rabia y la identificación con microchip. En Madrid nuestro gobierno autónomo obliga a que cualquier perro debe estar vacunado de rabia e identificado con tres meses. Somos partidarios de retrasar esta vacuna un poco más para no interferir con las vacunas antes mencionadas, aunque tampoco habría inconveniente en aplicarla aprovechando el momento de poner alguna de las otras. Esta es la única vacuna obligatoria en Madrid y su frecuencia de aplicación es anual. En otras comunidades no es obligatoria y en otras es bianual.

El microchip es obligatorio y o bien lo ponen los veterinarios de los criadores, de las protectoras  o bien lo hacemos en las clínicas. Es obligatorio e imprescindible para obtener el pedigree de cualquier perro de raza. Si un perro no está identificado no podrá ser vacunado de rabia y no podréis contratar un seguro de responsabilidad civil del que más tarde os contaremos.

Las revacunaciones del resto de las enfermedades nombradas no son obligatorias pero si imprescindibles para la salud de vuestro perro. Debéis hacerlas anualmente. La prevención de parásitos externos sólo la recomiendo en los meses en que estos “animalillos” hacen su aparición. Hablo de 6-7 meses al año, normalmente desde Abril hasta Octubre, aunque dependerá enormemente de la temperatura ambiental. Vuestro veterinario sabrá según la zona en la que vivís el tipo de prevención que necesita vuestro perro. No es lo mismo vivir todo el año en Huelva, Orense o Valencia que en Madrid, donde la pulga no es habitual, salvo en zonas muy concretas y la garrapata tan solo nos visita en épocas de calor.

Os nombraré también la Filariosis y la Leishmaniosis como enfermedades contra las que vuestro perro necesitara protección en los momentos en que sus agentes transmisores (determinados mosquitos) hacen su aparición.

Volviendo a los parásitos internos, durante el programa vacunal inicial es recomendable desparasitar cada 15 días y una vez finalizado este será suficiente suministrar el producto adecuado (que cubra el mayor espectro de parásitos posible) cada tres meses durante el resto de la vida del perro. O cada mes y medio si convive con niños.

En la clínica siempre nos planteáis vuestras dudas sobre el momento en que vuestro cachorro puede salir a la calle. Os habrán contado una y mil veces lo malo que es sacar al cachorro antes de que esté totalmente vacunado. Pues bien, el riesgo de contraer enfermedades bacterianas o víricas se reduce evidentemente si no pisa la calle, pero se podrán ver acentuados algunos problemas de conducta.

Vuestro perro necesita conocer cuanto antes el medio en que vivirá, oír ruidos “naturales”( sirenas, motores, gritos, petardos, excavadoras…), ver gente, conocer a sus futuros amigos y al “macarra perruno” del barrio. Demorar este contacto hará que “criéis” un perro con miedos, tímido, agresivo…Teniendo un poco de cuidado deberéis sacar al perro a la calle casi el mismo día que llega a vuestra casa. Ayudareis así al desarrollo de su sistema inmunológico. Aprenderá antes a defecar y orinar fuera de casa, donde se mostrará más relajado y tranquilo si hizo un poco de ejercicio en la calle.

Es muy complicado hacer entender a un cachorro que entre los 45 y los 100 días de vida debe hacer sus necesidades en una cocina y que de repente por arte de magia ha de hacerlas en un lugar donde lo mas frecuente será encontrarse rodeado de coches y de personas. Empanada mental segura.

Otro tema que siempre nos planteáis es el del baño: “no bañar hasta terminar las vacunaciones”, es una célebre frase de autor anónimo. Tiene su lógica. Si un perro se enfría puede tener más posibilidades de contraer Moquillo. Pues bien, se puede y se debe bañar a un perro de dos meses. Cuanto antes le habituéis al agua mejor y además le quitareis ese olor a perro. Secarle muy bien con toallas y con secador hasta el último pelo y no tendréis el más mínimo problema. Es recomendable un baño mensual y una higiene de ojos y oídos bastante frecuente.

Las frecuencias de limpieza , al igual que el cepillado dependerán de la raza. La higiene buco dental comenzará cuando tengamos la dentición definitiva, que será a los 4 o 5 meses en función del tamaño de vuestro perro cuando llegue a ser adulto.
En el mercado existen numerosos productos para ojos, oídos, así como champús para cada tipo de pelo y color que podréis adquirir en un montón de sitios. Os pondremos ahora al corriente de un tema que me preocupa:  los llamamos los cachorros HIPERVITAMINICOMINERALIZADOS. Nos referimos con este adjetivo a aquellos cachorros que determinados vendedores- con toda su buena intención- entregan al comprador acompañados de suplementos y pócimas varias. Os comentan que son buenos para el crecimiento y el perfecto desarrollo. Nuestro consejo es que no hagáis uso de ellos. ¿Necesita un cachorro de Labrador un condroprotector (suplemento usado para articulaciones en mal estado)?. Si el perro esta sano NO. ¿Necesita un cachorro de Yorkshire un suplemento de ácidos grasos insaturados?. Si no tiene ningún problema dermatológico NO.

ALIMENTACIÓN

Un cachorro correctamente alimentado, con un pienso adecuado a su edad y futuro tamaño no necesita nada más, bueno si, necesita todo el agua que quiera consumir. No tendrá ninguna carencia, y si la tuviese, será el veterinario el que determine lo que debe y no debe tomar.

Un exceso de “esas cosas tan buenas” puede dar lugar a serios problemas, y a patologías de difícil solución. La nutrición de un cachorro es sencilla: Pienso – de los buenos – y agua. No cometáis el error de darle a probar nuestros exquisitos guisos, “porque os mira con esos ojos”. Acabaréis poniendo una tienda de piensos en casa, y veréis la indiferencia del recién llegado ante el excelente menú degustación, y lo peor, tendréis un perro mal nutrido, que os arruinará el bolsillo de tanta visita al veterinario.Os recomendamos ser bastante rígidos con las frecuencias y las horas de comida.
Durante los seis primeros meses deberéis repartir la cantidad correspondiente del día en tres veces. A partir de esta edad podréis reducir a dos comidas al día, y cuando cumpla el año a una sola. En los envases de pienso viene perfectamente indicada la cantidad en función del peso, edad y raza de vuestro perro.

Las salidas deben ser tres o cuatro al día, y a la misma hora. Al principio hacedlas después de que vuestro cachorro haya comido. Somos de los convencidos de que los buenos alimentos actuales son los responsables de la alta longevidad de nuestros perros, unido claro a vuestros cuidados. La famosa frase: “el perro de mi abuela comía de todo y nunca le pasaba nada” o “en los pueblos solo comen pan y huesos y mira que hermosos están” no nos la creemos, vamos nunca la hemos creido. Sería interesante tener un estudio estadístico sobre la longevidad de los “perros de la abuela” o de los “perros de mi pueblo”.

Otro asunto que os preocupa, es el de la esterilización, cuando vuestro cachorro/a ha dejado de serlo. Cada veterinario tiene una idea diferente sobre los pros y los contra de esta práctica quirúrgica, sobre la edad en que se debe realizar, etc. Es por esto que os recomendamos que este asunto lo tratéis en profundidad con el que hayáis elegido, en el momento en que vuestro compañero/a cumpla los seis meses. no recomendamos por sistema la castración, sino que la adecuamos a cada animal de forma individual. En función del tipo de vida, presencia de otro perros en casa, deseos del propietario de que en un momento determinado críe. Lo que está fuera de toda duda es que una perra esterilizada precozmente nunca tendrá tumores mamarios o patologías del ap. genital, y que un macho castrado evitará las patologías prostáticas, será más tranquilo en su trato con los machos que vea a su alrededor.

Para terminar un último consejo: Vuestro veterinario es el que sabe de esto, así que hacerle caso siempre, porque en su ánimo, lo único que le interesa es veros felices y sanos, a vosotros y a vuestro perro.
Él será el que vea crecer, envejecer y un día morir al que hoy es “vuestro cachorro en casa”. Se nos olvidaba: La ley obliga a que vuestro perro esté cubierto por un seguro de responsabilidad civil a terceros. Son numerosas las compañías de seguros que cubren este riesgo. En caso de que decidáis adquirir un cachorro de una raza de las llamadas “potencialmente peligrosas”, consultar a vuestro veterinario, porque estos perros están sujetos a una legislación determinada.

Dr. José Enrique Zaldívar Laguía.
Dra. Lina Sáez de Antoni.

Clínica Veterinaria Colores.
Paseo Santa María de la Cabeza 68 A.
Madrid-28045.

Información

Esta entrada fue publicada en 21 diciembre, 2015 por en Divulgación y etiquetada con .

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